Abellatif Laâbi
Traducción del francés: Laura Casielles
A mi escala
mirad
nada me falta
como habría dicho mi madre
Tomé de la vida
lo que estimo que es mi parte
Le rendí el tributo
que ella tenía derecho a reclamarme
Aunque no barajé yo mismo las cartas
repartí digamos que con igualdad
buenas y malas
A veces pedí nada menos que la luna
Otras veces me contenté con un trozo de pan
en una celda oscura
tras una puerta cerrada
Todas las palabras que se pronuncian
al deshojar la margarita
pueden aplicarse a mis amores
Y yo añadiría otras
de las que solo la lengua árabe tiene el secreto
Por favor
no abráis los diccionarios
Soy un ser pudoroso
La única cosa
de la que puedo enorgullecerme
es de no haberme quejado nunca
y de no haber reivindicado nada
para mí mismo
Puedo vivir como un monje
y si la ocasión llega
apreciar las delicias
de una vida de pachá
Pero de las carencias
no expresé más que las más injustas
las que afectan
a los condenados de la existencia
Y si hay algún drama -personales
precisamente ahí donde se encuentra
* * *
Habrá
anarquía de las rosas
perplejidad del desierto
ola en el alma de los ríos
Las mujeres
abrirán la marcha
* * *
No es una cuestión de hombros
ni de bíceps
la carga del mundo
Los que la llegan a llevar
son a menudo los más frágiles
Ellos también están sujetos al miedo
a la duda
al desánimo
y llegan a veces a maldecir
la Idea o el Sueño espléndidos
que les expusieron
al fuego de la gehena
Pero si se doblan
no se rompen
y cuando por frecuente desgracia
se les corta y mutila
esos juncos humanos
saben que sus cuerpos horadados
por la traición
se convertirán en otras tantas flautas
que unos pastores del alba se llevaran a la boca
para captar
y escoltar hasta las estrellas
la sinfonía de la resistencia.
ABDELLATIF LAÂBI nació en Fez (Marruecos) en 1942. Desde 1980, ha publicado una treintena de libros en diversos géneros, para los que ha elegido como lengua de expresión el francés. Muy activo políticamente desde las luchas por la independencia de su país, fue uno de los fundadores de Ila al-Amam, una organización marxista-leninista que trabajó desde la clandestinidad en los años 70 y 80 del pasado siglo. Su activismo político y literario le valió ocho años de cárcel durante los llamados “años de plomo” de Hassan II. Fue condenado en concreto por la edición de una revista literaria crítica y subversiva, Souffles (Alientos), de la que llegó a publicar veintidós números. Poco después de su salida de la cárcel, se exilió en Francia, donde en 2009 le fue concedido el premio Goncourt por el conjunto de su obra. También realiza traducciones de autores árabes al francés, y suyas son las versiones a esta lengua de poetas como Mahmud Darwish y Abdelwahab al-Bayati.
Como poeta, ha publicado cerca de una veintena de libros, entre los que se cuentan Régne de barbarie (reino de barbarie), Sous le baillon le poème (Bajo la mordaza el poema), Discours sur la coline arabe, (Discurso sobre la colina árabe), Le soleil se meurt (El sol se muere), Le Spleen de Casablanca (El spleen de Casablanca), L'automne promet (El otoño promete), Les Fruits du corps (Los frutos del cuerpo) o Tribulations d'un rêveur attitré (Tribulaciones de un soñador titular). En su escritura, definida por la reflexión y el compromiso, se reflejan los problemas y complejidades de su mundo y su tiempo: las búsquedas identitarias relacionadas con la liberación del colonialismo, la represión y quienes se resisten a ella, la emigración y el exilio, las guerras de los países y las que cada cual enfrenta consigo mismo… Pero pese a la dureza de los temas en los que indaga, su poesía está atravesada por la fraternidad y el amor, por los rayos de luz que pasan a través de las ventanas de las celdas.
La versión original en francés de estos tres poemas puede leerse, junto con algunos otros, aquí. Otros traducidos al castellano se recogen aquí y aquí. En su página web aparecen también varios textos suyos. En este enlace puede escucharse L'étreinte du monde (El abrazo del mundo), un disco que grabó en colaboración con el cantautor Bernard Ascal, quien pone música a algunos de sus poemas, que se combinan con otros leídos por el propio Laâbi.