El 17 de abril será liberado Khader Adnan después de haber protagonizado la mayor huelga de hambre del conflicto árabe-israelí, con una duración de más de 66 días. Un acto simbólico de resistencia no-violenta que ha marcado un precedente en la lucha palestina. Este acto se une, según algunos analistas, al creciente uso de la resistencia no-violenta por parte de la sociedad civil palestina durante los últimos años de conflicto.
Khader Adnan nace el 24 de marzo de 1978 en la pequeña aldea de Arrabeh, en el norte de Cisjordania, junto a la ciudad de Jenin. A pesar de haber estudiado matemáticas en la Universidad de Birzeit y estar cursando un master en Economía, en el momento de su detención trabajaba en una panadería en su ciudad natal, de la que era propietario. Casado con Randa Adnan y con dos hijas pequeñas, y a la espera de una tercera, Khader Adnan ha sido el gran protagonista de la causa palestina durante los últimos meses.
Adnan fue detenido bajo lo que Israel denomina: “detención administrativa” el pasado 27 de diciembre de 2011. Este tipo de arresto permite encarcelar a cualquier persona sin cargos o juicio por periodos de hasta seis meses, pudiendo ser renovada su detención indefinidamente si así lo consideran las autoridades israelíes. Según la organización palestina dedicada a asuntos legales Addamer (Prisioner Support and Human Rights Association) esta fue la razón, junto a la humillación sistemática que dijo haber recibido Adnan por parte de las autoridades israelíes; lo que llevaron al joven de 33 años, un día después de su última detención el pasado 27 de diciembre, a protestar contra los abusos que los prisioneros políticos palestinos sufren por parte de las autoridades israelíes, empezando así con una huelga de hambre que durará más de 66 días y que se convertirá en la más larga del conflicto árabe-israelí.
El Gobierno Israelí, por su parte, asegura que las actividades de Adnan como líder de la Yihad Islámica Palestina (movimiento yihadista y terrorista según la Unión Europea y Estados Unidos, que aboga por un Estado Islámico en la Palestina histórica) suponían un riesgo para la seguridad de la región. Sin embargo, su mujer, Rana Adnan reiteró numerosas veces que su marido nunca ha ostentado el liderazgo de dicho grupo. La vinculación de Khader a la Yihad Islámica Palestina se remonta a sus años de estudiante en la Universidad de Birzeit. Ya en 1999 fue detenido por Israel, en la que fue la primera de las otras ocho veces (seis de ellas por Israel, incluyendo la detención actual y dos por la Autoridad Nacional Palestina), lo que suman un total de seis años en prisión. En 2010, cuando Adnan fue detenido por la ANP comenzó su primera huelga de hambre. Duró 12 días y le sirvió como preludio para la que vivirá en 2012.
Lo curioso del caso, más allá de la tragedia personal vivida por Adnan y su familia, ha sido el revuelo nacional e internacional que ha despertado el caso. Algo que, como todos los grandes y pequeños temas de este conflicto, están siempre sujetos a las diferentes narrativas en juego.
Las muestras de solidaridad se repitieron por todo el mundo, Palestina, e incluso Israel (a pesar de que la cobertura mediática sobre este hecho fue escasa dentro de sus fronteras, como asegura Gideon Levy en un artículo en Haaretz).
Las manifestaciones en Palestina han sido numerosas. Arrabeh, su ciudad natal, se convirtió en el epicentro de los actos de protesta, que se extendieron por toda Cisjordania y Gaza: la Iglesia de la Natividad en Belén, los internos de la prisión Ofer, los estudiantes de la Universidad de Birzeit, y en Gaza, el 17 de febrero bajo el lema “We are all Khader Adnan”. Musa Adnan, su padre, decidió seguir el ejemplo de su hijo el 6 de febrero, lo que le ayudaría experimentar en primera persona el dolor y sufrimiento que su hijo estaba experimentando. Así mismo, muchos otros prisioneros políticos palestinos, como acto de solidaridad, empezaron sus propias huelgas de hambre.
Su caso ha despertado un gran revuelo en la red social. Facebook y twitter han sido los protagonistas de discusiones entre detractores y simpatizantes del joven palestino. Muy probablemente como respuesta a la falta de cobertura en los grandes medios de comunicación internacionales, que más allá de Al-Yazira, apenas han dado ninguna relevancia a este caso.
Las discusiones en twitter fueron numerosas, tanto es así que muchos artículos en Haaretz, Jerusalem Post y Al-Yazira han dedicado un espacio a este evento de la red social: Haarezt publicaba un artículo por Mira Sucharov titulado: “What the Case of Kader Adnan Can Teach Us about Twitter morality”. En él, la profesora y analista hacía un repaso a las grandes discusiones por twitter en relación al caso de Adnan. También señalaba su propio enfrentamiento cibernético con Ofir Gendelman, el portavoz del primer ministro israelí para la prensa árabe quién respondió a su reto argumental con el siguiente tweet: “@sucharov existe un proceso reglamentario, incluso para los terroristas, a quienes les gustaría matar a cada israelí que pudieran atrapar entre sus manos”. Por otro lado, Sucharov destacaba el papel de Ali Abunimah, co-fundador del portal de internet de activismo político Electronic Intifada, cuyos tweets se centraban en el problema legal y de derechos humanos de la llamada “detención administrativa”, y por extensión de las atrocidades del sionismo e Israel.
Al-Yazira, en un reportaje realizado por Omar Rahman, diferenciaba entre dos formas de protesta: la real y la cibernética. Paradójicamente, Rahman aseguraba que la protesta real por parte de la sociedad palestina no había llegado con el ímpetu que se esperaba, sin embargo, otorgaba un papel muy relevante a la fuerza con la que este hecho se había recibido en twitter: “La excepción ha sido un grupo de activistas de la red social en Ramallah que han hecho de Khader Adnan su cause célèbre elevando su caso a través de la red social, como Twitter. En los pasados cuatro días han modificado su nombre para que se difunda su causa por todo el mundo, un logro nada pequeño para un foro que generalmente sólo da esos honores a rumores y secretos de personalidades famosas”.
Como dice Richard Falk en su artículo “Saving Khader Adnan Life and Legacy” en Al-Yazira: “El éxito de Adnan no ha sido sólo propio, ha sido un éxito simbólico que ha abierto nuevas posibilidades de futuro”. Más allá de las esperanzadoras palabras de Falk, a día de hoy, el alcance de la huelga de hambre de Khader Adnan para el conjunto de la lucha Palestina es aún incierto. No podemos negar, sin embargo, el revuelo mediático que ha causado su posicionamiento en las redes sociales, y parte de la sociedad civil palestina, que si bien su materialización en el conjunto del conflicto es nimia, es necesario leerlo como un logro, personal y colectivo, en el conjunto de la resistencia no-violenta palestina y por qué no, mundial.

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