1. Skip to Menu
  2. Skip to Content
  3. Skip to Footer>

YEMEN 24/02/12: Elecciones presidenciales o el acuerdo del Golfo

Escrito por Laura Fernández Palomo Viernes 24 de Febrero de 2012 08:12

Las elecciones presidenciales con un único candidato celebradas el 21 de febrero en Yemen no fueron ni limpias ni constitucionales: se utilizaron los registros de votantes de 2006, ya criticados en ese momento por casos de duplicidad y por incluir a menores y personas fallecidas; además, la Constitución yemení exige un mínimo de dos candidatos para convocar comicios presidenciales, como apunta elObservatorio Político y Electoral del Mundo Árabe y Musulmán. Sin embargo, la votación se celebró y se aceptó, por lo que el ex vicepresidente Abdo Rabbo Mansour Hadi, que ocupaba el cargo de jefe de Estado desde la salida de Saleh en noviembre, será el encargado de liderar el proceso de transición que en los próximos dos años debe depurar al Ejército (dirigido por familiares de Saleh), conseguir un diálogo nacional, redactar una nueva Constitución y celebrar elecciones parlamentarias. Todavía falta el escrutinio final, pero su candidatura ganará por imperativo, pese a su relación directa con el antiguo régimen y al contexto de violencia, boicot e irregularidades en el que han votado los yemeníes.

Durante la jornada electoral, el Movimiento del Sur boicoteó las elecciones, siete personas murieron en los enfrentamientos entre separatistas sureños y las fuerzas de seguridad; en el norte, el líder de los huzíes, Abdul Malik al-Huzi, grupo insurgente de mayoría chií, hizo un llamamiento al boicot y más del 50% de los centros electorales en la provincia de Saada no pudieron abrir sus puertas por la presencia de grupos armados. Pese a todo, en la capital se registró una alta participación y la ONU felicitó al pueblo yemení por su actitud pacífica.

Las elecciones fueron planteadas como la única salida a la crisis y como la alternativa a la guerra civil. Durante este año de protestas, más de 200 personas han muerto en las manifestaciones, además de cientos de vidas perdidas en enfrentamientos en los diferentes conflictos abiertos que vive el país. La ONU ha alertado sobre una posible crisis humanitaria, debido a la falta de agua, electricidad y recursos básicos, especialmente en las regiones del norte.

Yemen parece tener su destino escrito en el Acuerdo del Consejo de Cooperación del Golfo, que cuenta con un Mecanismo de Implementación donde todo está medido. La inmunidad concedida a Saleh ya había frustrado al movimiento estudiantil y a los grupos opositores que sintieron cómo sus proclamas fueron depuestas con Saleh. Ahora han tenido que votar a un único candidato, que ha recibido el apoyo público del ex presidente, además del de los Hermanos Musulmanes, y el Consejo de Cooperación del Golfo (GGC) que contempló en el acuerdo la posibilidad de una única candidatura.

Estados Unidos sigue obsesionado en mantener un aliado en la lucha contra Al Qaeda, que ha consolidado su presencia en el sur y en el este del país aprovechando la inestabilidad. El pasado mes de enero el grupo terrorista tomó Radaa, cerca de la capital aunque tuvo que retroceder por la presión de las tribus locales. EEUU ha expresado su intención de ayudar en formación a las fuerzas de seguridad yemeníes para mejorar su lucha contra el terrorismo.

El embajador estadounidense en Yemen, Gerald Feierstein, declaró recientemente que es posible que Irán también se haya colado por las fisuras del país y haya aumentado su influencia armado al grupo de los huzíes. La posibilidad de que los huzíes se hagan fuertes preocupa desde el principio de la revolución a Arabia Saudí. La monarquía vecina temía que Saleh, interesado en reprimir las protestas de la calle, descuidara la lucha contra el grupo insurgente que amenaza desde hace años zonas saudíes en las demarcaciones fronterizas.

Sea como fuere y de la manera que decidan todos menos los yemeníes, el Consejo de Cooperación del Golfo está sosteniendo con el acuerdo una transición dirigida únicamente a tener un Yemen controlado.  Aunque para ello haya que dar la espalda a las protestas que promovieron la caída de Saleh y que un año después continúan exigiendo la desaparición de todos los colaboradores del régimen. Pero uno de ellos será el nuevo presidente y Saleh estará en su investidura.  

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refrescar

Creative Commons

Licencia Creative Commons
AISH y todos sus contenidos se encuentran bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.